Policía Local de Migueltrra: Página de Inicio
En Ord. Fiscales: A través de ésta sección, usted podrá acceder a las distintas Ordenanzas Municipales fiscales del Ayuntamiento de Miguelturra. ...y mucho más...

TIMOS: CLASICOS

    TIMO DE LA ESTAMPITA

    La víctima es abordada por una persona que aparenta ser disminuida psíquica y que le enseña una bolsa llena de billetes. El timador, no da ninguna importancia a lo que lleva, diciéndole a la víctima que la bolsa se la ha encontrado y que está llena de "estampitas"". Es en ése momento aparece un segundo timador que jugará con la avaricia de la víctima y le persuadirá para que compre la bolsa, alegando que de lo contrario, el disminuido la perderá. Cuando la víctima se queda sola, abre la bolsa comprobando que no contiene billetes sino tacos de recortes de papel. Aunque parezca increíble, todavía hay gente que no conoce éste timo y lo cierto es que todavía se sigue usando. En la Policía Local de Miguelturra tenemos conocimiento de que en nuestra localidad, han intentado timar a varias personas mayores utilizando éste procedimiento.

    TIMO DE LOS TRILEROS

    Frecuente en ferias y mercadillos. Un grupo de personas ponen en una mesa o caja de cartón, tres cubiletes, una bolita y empiezan a realizar apuestas para adivinar debajo de qué cubilete está la bolita; ganando siempre. Cuando la víctima entra en el juego siempre acierta, hasta que se juega una cantidad importante. El timador que mueve la bolita tiene una habilidad especial para ocultarla, en el momento que estime más oportuno. Añadir además que alrededor de éstos timadores suele haber carteristas, que aprovechan la acumulación de curiosos para cometer sus delitos.

    TIMO DEL CALENTADOR

    El nombre se debe a que éste fue el primer electrodoméstico utilizado para cometer la estafa, aunque el engaño se realiza con todo tipo de aparatos. Los timadores siguen a su víctima desde la tienda de electrodomésticos, donde ha efectuado la compra, hasta su domicilio. Allí se presentan como empleados de la tienda y dicen que, por error, le han entregado un aparato en mal estado; piden disculpas y se lo llevan, tras firmar el albarán para cambiarlo por otro. No se vuelve a saber de ellos ni del aparato en cuestión.

    TIMO DEL ATROPELLO

    El timador se abalanza sobre un coche en un semáforo o paso de cebra y finge haber sido atropellado. El asustado conductor generalmente una persona mayor, se apea para socorrer al timador, que consigue una suma de dinero a cambio de no interponer denuncia. En ocasiones, un segundo estafador, aprovecha el nerviosismo de la víctima para sustraerle la cartera o robar en el interior del automóvil. Desde la Policía Local de Miguelturra recomendamos: Aunque se vea envuelto en un atropello o accidente de tráfico, no abandone el vehículo sin haberse asegurado que está perfectamente cerrado. Lleve siempre las llaves encima y solicite la colaboración de la Policía. Le ayudaremos gustosamente.

    EL INSPECTOR DEL AGUA

    El timador debidamente uniformado, se presenta por las casas como Inspector del servicio de Aguas (o de gas o de electricidad) para revisar los contadores. Tras la oportuna comprobación, pide el último recibo ya pagado, y alegando irregularidades en el contador, lo modifica y hace pagar la diferencia.

    EL COBRADOR DEL GAS

    Este timo cuenta con dos versiones. En la primera de ellas, el falso cobrador pasa por los domicilios a cobrar una póliza pagadera cada diez años, que por supuesto, debe ser abonada al momento. En otras ocasiones y tras una minuciosa revisión, el timador comunica a su víctima que la instalación se encuentra en pésimas condiciones y debe cambiarse o sino será precintada. El falso inspector cambia varias gomas y cobra de forma abusiva el coste de éstas más la mano de obra. Además, aprovechando el nerviosismo o confusión de la víctima, el timador suele aprovechar para robar todo objeto de valor y dinero que se encuentre a su alcance. Este timo es uno de los más cometidos por la provincia de Ciudad Real. En la Policía Local de Miguelturra recomendamos: que solicite al inspector que se identifique a través del correspondiente carnet de la empresa suministradora. Ante la duda, llame a la Policía Local y nos personaremos en su domicilio de inmediato.

    TIMO DEL ANTENISTA

    Los timadores desorientan durante la noche las antenas de televisión de la manzana de casas. Días después aparecen con monos y herramientas para revisar los aparatos. Tras retomar las antenas a su posición original cobran la reparación. En ocasiones aprovechan para robar en las viviendas.

    TIMO DEL PRÉSTAMO

    Se ofrecen préstamos a bajo interés mediante anuncios. A los solicitantes se les pide dinero para iniciar los trámites de un préstamo que jamás es concedido. Le recomendamos que desconfíe de los préstamos que ofrecen intereses más bajos que las entidades bancarias.

    LA OFERTA DE TRABAJO

    Un atractivo anuncio en las paginas de trabajo de cualquier periódico es suficiente para hacer ricos a algunos. Tras contestar a la supuesta oferta, se exige al demandante el envío de cierta cantidad de dinero para conseguir información adicional. Además, el teléfono anunciado por los timadores suele ser un 806.

    TIMO DE LAS PARTICIPACIONES

    Los estafadores venden participaciones incrementadas con un donativo para cualquier fin altruista de un número de lotería que no poseen. Asegúrese de quién es el depositario y sobre todo, si no conoce o desconfía de la persona que se lo está vendiendo, absténgase de comprarlo.

    EL BILLETE MARCADO

    Se suele llevar a cabo en cafeterías o en tiendas, aprovechando grandes las aglomeraciones de clientes. El primer timador paga con un billete de 50 euros o más, en el que previamente ha anotado un número de teléfono con letra muy pequeña, entregándolo por la cara opuesta a la anotación. Minutos después, el segundo timador, entra y paga con un billete de 10 euros. Al recibir las vueltas, asegura que el cambio está mal y comienza la discusión. Al llegar el encargado, el timador recuerda que en el billete había anotado un número de teléfono o una dirección. Se comprueba en la caja y el dependiente, aturdido, observa como la versión del supuesto cliente es cierta, entregándole las vueltas de los 50 Euros y pidiéndole mil disculpas por la equivocación

    TIMO DEL TOCOMOCHO

    La estafa suele desarrollarse en lugares de tránsito (estaciones, cajeros, etc.) El timador se acerca a su víctima preguntándole por la administración de lotería más cercana, ya que quiere cobrar un billete premiado. En ese momento aparece el gancho (2º timador) que casualmente lleva la lista oficial de lotería. El supuesto afortunado propone a la víctima venderle el billete por una cifra muy inferior al premio, argumentando cualquier excusa. La víctima saca una fuerte cantidad de su cuenta y se queda con un décimo que evidentemente no está premiado.

    TIMO DEL NAZARENO

    El timador realiza varias adquisiciones de género en una empresa durante un tiempo, pagando correctamente. Una vez ganada la confianza del vendedor, dado que ha adquirido un prestigio por la puntualidad de los pagos, solicita la adquisición de un importante lote de género, el cual es pagado con un cheque sin fondos, desapareciendo a continuación. Alguna vez, se ha detectado que el timador trabaja en una empresa de prestigio y se vale de ella para realizar el pedido a nombre de la misma; tras recibir el género en algún lugar determinado, desaparece pedido y trabajador.

    LOS BILLETES NEGROS

    El timador (que simula ser Extranjero), contacta e indica a la víctima que por la circunstancia que sea, ha tenido que sacar de su país un montón de dólares, los cuales y para no ser detectados los ha teñido de negro, con el objeto de poder pasarlos por la aduana de la frontera. Para demostrarlo procede, con un señuelo, a desteñir uno delante de la víctima. A continuación, informa que cree que la Policía le tiene casi localizado y que tendrá que salir urgentemente del país. Como no dispone de tiempo para desteñir el resto de los billetes, el timador propone a la víctima vendérselos a cambio de una módica cantidad, muy inferior a la de los dólares teñidos. Cuando, accede creyendo haber hecho el negocio de su vida, se da cuenta que el resto de los billetes negros son recortes de papel. No obstante, la calidad de los recortes es buena, y similar a la de los billetes.

    EL HOSPITALARIO

    Se llama así por darse en hospitales o clínicas y por la hospitalidad del estafador. Consiste en sustraer la cartera a una persona enferma, ingresada en un hospital. El "gancho" (una segunda persona que es cómplice), permanece a la expectativa hasta que la víctima o su familia detectan la sustracción. En ese momento entra en acción y facilita un teléfono de contacto con la central de anulación de tarjetas. La víctima llama a dicho teléfono, el cual es contestado por el autor de la sustracción (simulando ser el operario telefónico de la entidad bancaria), quien le sonsaca la clave para poder anular la tarjeta, a la vez que le indica que no se han realizado operaciones bancarias y que para su tranquilidad procede a cancelarla en ese mismo instante. Esta acción concede a los timadores un tiempo valioso para dejar vacía la cuenta de la víctima. Le recomendamos que NUNCA FACILITE EL NÚMERO SECRETO DE SU TARJETA, ni siquiera a los empleados del Banco o Caja.

    TIMO DE LA MANCHA

    Se desarrolla en la calle, mas bien es un truco, y los autores son dos o tres carteristas. A la víctima, uno de los sujetos le lanza sobre la ropa una sustancia que le manche, momento en el que se le acerca un segundo delincuente para interesarse por el incauto y ofrecerse a limpiarle la mancha, aprovechando para sustraerle la cartera. Los perjudicados se encuentran entre personas elegantemente vestidas, por lo que es más fácil que su preocupación por el incidente les impulse a despojarse rápidamente de la prenda maltratada.

    TIMO DE LA BIBLIA

    El timador escoge a su víctima en las esquelas, se dirige al domicilio de un difunto y pregunta por él, al serle comunicada su muerte, el timador explica que el difunto había encargado, poco antes de morir, una Biblia. Los familiares pagan un elevado precio por el supuesto último deseo. Aunque a las personas normales esto nos parezca cruel, recordemos que el timador, en la mayoría de los casos, se vale de la indefensión de la víctima, aprovechándose de la buena voluntad del ciudadano y de la inocencia o buena fe de las personas.